En recuerdo del Concorde. Si todo parece estar bien, muy probablemente así sea.

A veces, la tecnología es más elegante de lo que le está permitido. A pesar de que algunos dispositivos se crean para cumplir una función, a veces logran llegar a conmovernos. Una locomotora de vapor al amanecer, un Talbot-Lago t150C SS de 1938 por el Viali di Circonvallazione de Florencia, o el Concorde. Especialmente el Concorde.

¿Ha existido alguna vez algún otro medio de transporte de masas tan arrebatadoramente bello, capaz de hacer sombra a todos los demás? Piénsalo. Tú, yo y cualquier persona podíamos comprar un billete, viajar en él al doble de la velocidad del sonido y tomarnos una copa de champán tocando el espacio con los dedos. Ahora es imposible.

El último Concorde

El último Concorde fue el Alpha Foxtrot. Fue el último que se construyó y el último que surcó el cielo. Hoy en día, ejerce de representante de este tipo de avión y es el centro de atención del nuevo museo británico ubicado en Filton, el Aerospace Bristol, lugar donde se desarrolló y fabricó el Concorde.

Para contar su historia y la del resto de los Concorde, Gavin MacArthur, Director Creativo de Projection Artworks ha creado tres capítulos de animación que se proyectan en los laterales del Alpha Foxtrot mediante cuatro proyectores láser D13WU-HS.

‘El primero muestra el proceso de creación del Concorde’, explica Gavin. ‘Queríamos plasmar la historia del proyecto, el enorme reto que suponía y el gran trabajo de ingeniería que requirió. Intentar algo tan difícil y conseguir hacerlo realidad fue un logro extraordinario para un equipo de Filton, así que queríamos mostrar ese gran logro en la exposición’.

El segundo capítulo muestra el diseño técnico del Concorde. ‘Había que superar un montón de obstáculos técnicos, algo que tuvimos que afrontar desde cero. Desde el sistema de refrigeración a la energía… tuvimos que diseñar y probar infinidad de cosas’.

El tercer y último capítulo se centra en las emociones vividas por quienes participaron en el proyecto. “Pilotos, ingenieros y los operarios que los montaban: todos se sentían conectados a nivel emocional. En este hangar el Concorde es el único avión. Es el héroe, y todo el apartado creativo se centra en eso”.

Sigue captando interés

En sus diez primeros meses de vida,el Aerospace Bristol ha tenido más de 150.000 visitantes (cifra superior al pasaje de mil vuelos completos del Concorde). Cuarenta años después de su vuelo inaugural, Alpha Foxtrot sigue captando el interés. Para cualquier persona del mundo del diseño industrial, se dedique o no a crear el único avión supersónico del mundo o a la vanguardista proyección láser, esa elegancia infinita es buena prueba de la gran verdad que encierra el viejo dicho de la ingeniería: “si todo parece estar bien, muy probablemente así sea”.

El Concorde es el invento más perfecto que ha existido. En sus últimos días de vuelo, al aproximarse a Heathrow al atardecer sobre el Támesis, los londinenses siempre paraban un momento para verlo llegar a su hogar.

E incluso ahora, anclado a tierra de manera permanente, es imposible no admirar al Concorde y a toda su historia. La gran tecnología tiene en todos nosotros un impacto muy superior al que tuercas, tornillos, bits, bytes, píxeles y proyecciones serán capaces de prometer nunca.