Una noche en la Ópera con Charmex y Elenco

La clave está en el control

Pavarotti no era un hombre alto, más bien de mediana estatura, lo que no le impidió llegar a lo más alto en los mejores teatros de ópera del planeta. La pureza y claridad de su voz — ¡y qué voz! — no emanaban de su gran fuerza, sino del control. Usando a voluntad la fuerza, la potencia de su voz, Pavarotti era capaz de provocar el llanto de la audiencia o de hacerla saltar como un resorte. El maestro demostró que la potencia no es nada sin el control.

Teatro a escala gigante

El Teatro Real, la gran casa de la ópera de Madrid, sabe bien de escala y de potencia. La grandiosidad es consustancial al género operístico, con sus elencos enormes y grandes orquestas. Los escenarios de ópera del mundo han albergado de todo: desde guepardos en carne y hueso a cascadas de verdad. Los vecinos de los teatros de ópera sabían cuándo se preparaba un gran estreno por el atasco de camiones que llenaban las calles adyacentes, cargados con todo lo necesario para convertir la fantasía en realidad.

Hoy, sin embargo, las calles madrileñas cercanas al Teatro Real están tranquilas. El AV ha empezado a desplazar a la madera, el yeso y la lona. Fernando Valiente, jefe de audiovisuales del Teatro Real, lo explica así: “La ópera se ha caracterizado por tener producciones con escenografías que implicaban un gran volumen de materiales. En la actualidad, con el avance de los medios audiovisuales, las escenografías han pasado a ser virtuales… Hoy conseguimos casi el mismo efecto corpóreo que antes venía en nueve camiones, lo que nos movió a invertir en proyectores de alto rendimiento para poder tener cubierta la mayor demanda de audiovisuales que sabemos que va a venir a futuro”.

Vencedores del examen frente a la competencia

Por ello, en una trama digna de Wagner, se eligió a siete candidatos de la industria audiovisual para realizar una serie de tareas. La prueba se hizo en el propio Teatro Real con idénticas señales y condiciones luminosas para todos los aspirantes.

Juan José Pérez, consultor de proyectos de Charmex, el partner de Christie que estuvo a cargo de la operación a través del distribuidor Elenco, recuerda la conclusión de aquella larga jornada de demostración: “Los proyectores de Christie demostraron ser los equipos más fiables, robustos y versátiles”.

El Teatro adquirió entonces tres unidades del Christie Roadster HD20K-Js, un proyector de tecnología 3DLP, resolución HD 1920×1080 y 20.000 lúmenes. Los equipos no han dejado de funcionar desde entonces, y acaban de tener un papel estelar en una producción de la ópera Fidelio.

Pantallas de tul y magia del teatro

Dando un giro totalmente novedoso a una técnica que los diseñadores de luces siempre han adorado, mientras dos de los Roadsters proyectaban sobre un tul semitransparente, los otros dos hacían retroproyección sobre cuatro pantallas ubicadas a distintos niveles. La fusión de ambas proyecciones, delantera y trasera, dio como resultado un efecto grandioso, mágico y de múltiples estratos, que mezclaba lo físico y lo virtual para crear un 3D hipnótico y muy profundo.

El ILS™, el sistema de lente inteligente de los Roadster, prestó un servicio impagable a la retroproyección, ajustando automáticamente la imagen a cada tamaño de pantalla y manteniendo la alineación y las relaciones de aspecto. En los teatros de ópera donde se representó antes la obra, carentes de Roadsters y de ILS™, había que desplazar físicamente la carra con los proyectores cada vez que se efectuaba un cambio de pantalla.

En todo el mes que Fidelio se mantuvo en cartel en el Teatro Real, no se registró un solo fallo en el funcionamiento de los Roadsters. Fernando Valiente lo corrobora:” Los proyectores Christie tienen el músculo que andábamos buscando. Tuvieron y mostraron mucha fiabilidad y una gran robustez de funcionamiento, con el software más sencillo y fácil de manejar y con un volumen ajustado, lo cual era muy importante por el reducido tamaño de nuestra cabina”.

Potencia y control, todo en uno, es lo que siempre ha conquistado a los amantes de la ópera. La combinación revalida aquí su éxito.